Lejos de mostrar una actitud condescendiente y frontal al ser uno de los tres futbolistas separados de la selección por haber incurrido en actos de indisciplina en Panamá, Reimond Manco ignoró “cantando” a los periodistas que lo esperaron a la salida de los entrenamientos del Juan Aurich para captar sus opiniones.
El volante del club chiclayano pasó sin siquiera mirar a los hombres de prensa que le consultaban si realmente había salido de la concentración, la madrugada siguiente al partido que el seleccionado perdió por 1-0 ante el equipo centroamericano.
Manco solo cantó lo que parecía ser una salsa y hasta se metió a un taxi equivocado. Al percatarse de su error, bajó del vehículo y de la misma forma ingresó al que sí era suyo.


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